Abr 11

dsc03626Tal como las explicaciones brindadas para concretar otros tipos de cuadros, llegamos a una instancia donde la evolución parece ser muy poco apreciable, pues se trata de pequeños detalles, cambios de tonalidades en algunos sectores, etc. A pesar de ser poco evidentes, este tipo de mejoras  no son menos laboriosas y enriquecen marcadamente el producto sobre el cual, a la hora de evaluar, realmente se establece una  diferencia apreciable.

Debo destacar que, para esta etapa, es necesario realizar mezcla de pequeñas cantidades de pintura e ir variándolas para lograr diferentes tonalidades.  En esta ocasión, he trabajado intensamente el agua, ampliando la gama de colores, al incluir verde ftalo, mezclado con azul y negro, especialmente en el área por debajo de las embarcaciones.

Por otro lado, di algunos toques de naranja mezclado con blanco o con rojo, en los edificios del fondo y retoqué el velamen del barco en primer plano. Luego, aclarando y oscureciendo tonalidades verdes y rojas, definí la bandera situada sobre el mástil de la derecha.

Abr 5

dsc03606Sobre el cielo apliqué colores intermedios entre el color del mismo y el blanco puro de las nubes, con lo que gané en riqueza de tonalidades.

Lo mismo sucedió en la superficie de agua, donde acentué la mezcla de verde de cadmio, azul ultramar y siena oscuro, para lograr las zonas de sombras, dándole pequeños “golpes” en forma de olas, desde cada uno de estos solores hasta el blanco puro. También marqué olas en los sitios de más luz, diluyendo azul ftalo y verde con blanco.

Sobre la vegetación trabajé con blanco, apenas mezclado con verde de cadmio y algunos pequeños toques de siena tostada, incrementando el volúmen. Pinté banderas de distintas nacionalidades en los mástiles del segundo barco y demarqué los del primero, con claroscuros.

También completé todas las leyendas y aumenté los detalles de los barcos situados en la margen opuesta.

Abr 1

dsc03596Con blano puro, distribuí las nubes, que aún quedaron demasiado dibujadas, marcadas en el cielo, faltando aún diluírlas para que parezcan reales.

El agua recibió un tratamiento “intensivo” de color. Distintas tonalidades de verde de cadmio, mezclado con azul ultramar y blanco, para las zonas claras; verde italia, mezclado con siena tostada, para las sombreadas.

Por otra parte, seguí demarcando las leyendas, haciéndose evidentes las de las pasarelas.

Con distintos tonos de grises, algunos muy claros, otros bien oscuros, demarqué las aberturas de los edificios y las sogas de las embarcaciones, dándole ya pequeños detalles de terminación.