Tal como las explicaciones brindadas para concretar otros tipos de cuadros, llegamos a una instancia donde la evolución parece ser muy poco apreciable, pues se trata de pequeños detalles, cambios de tonalidades en algunos sectores, etc. A pesar de ser poco evidentes, este tipo de mejoras no son menos laboriosas y enriquecen marcadamente el producto sobre el cual, a la hora de evaluar, realmente se establece una diferencia apreciable.
Debo destacar que, para esta etapa, es necesario realizar mezcla de pequeñas cantidades de pintura e ir variándolas para lograr diferentes tonalidades. En esta ocasión, he trabajado intensamente el agua, ampliando la gama de colores, al incluir verde ftalo, mezclado con azul y negro, especialmente en el área por debajo de las embarcaciones.
Por otro lado, di algunos toques de naranja mezclado con blanco o con rojo, en los edificios del fondo y retoqué el velamen del barco en primer plano. Luego, aclarando y oscureciendo tonalidades verdes y rojas, definí la bandera situada sobre el mástil de la derecha.
Sobre el cielo apliqué colores intermedios entre el color del mismo y el blanco puro de las nubes, con lo que gané en riqueza de tonalidades.
Con blano puro, distribuí las nubes, que aún quedaron demasiado dibujadas, marcadas en el cielo, faltando aún diluírlas para que parezcan reales.